Contratapa del libro A las 7 pm

Autores varios - 1997

Los tres deseos.

Son muchas las ciudades. Muchas las plazas. Tiro una moneda en cada fuente, pidiendo que los paseantes adviertan relámpagos entre los bancos y árboles; que por una vez, adentro de las cuatro calles que conforman el cercado, los hombres sean capaces de tocar en la sangre su vida.

En Paysandú tuve suerte. Me contestó un grupo de seis voluntades. En cada inflexión se destaca la autenticidad de la respuesta.

Me contestó Sonia, con una voz que no se traduce a poesía porque nace naturalmente siéndolo.

Me contestaron María del Carmen, para quien poesía es una cosa con la magia, y Dora, envuelta en su memoria; María del Carmen y Dora, con fuego y reflejos de la fragua persistente.

Me contestó Ana María, con el discurrir de amor en pequeños ojos de agua.

La voz grave de Jorge Jesús, une las líneas de hechos que están en la naturaleza del animal y de los hombres, con el instante en que se revelan más significativamente.

La poesía de Mario, ocupada en agudas intuiciones, sin dramatismos, sólo llevando un barco que no sale de esta plaza, porque viaja continuamente hacia dentro de sí mismo:”De mis soledades voy // a mis soledades vengo)

Con el título A las 7 p.m. se enriquecen las letras de Paysandú.

Cada uno de sus autores podría haber optado por la publicación individual. Se sienten antes que nada un grupo. Un grupo que se reúne los jueves “A las 7 p.m.”.

Primero fue el Taller literario de Paysandú, (1994); después, La chimenea roja, (1995), siempre como hoy, en Ediciones “Los Talleres”.

Sentado con ellos en el banco de la plaza, podemos admirar, más allá de los árboles y el agua, la intención de hacer crecer los minutos para que no sean tan avaros.

Dice la tradición que son tres los deseos que concede una fuente. Ahora van los dos deseos que me faltan: que este grupo no desmaye por el silencio que suele rodear a los que arrodillan la sonrisa para recibir aplausos. Y por último, que ninguno se olvide que siempre queda camino por recorrer. Tanto como cuando iniciamos la marcha. El taller de Paysandú está alrededor de la fuente. La plaza resplandece. Existe una plaza con una fuente allí donde un hombre se sienta y escribe.

Leonardo Garet

       
 

 

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