MICRORREGIÓN 2

      MICRORREGIÓN 2      

 




 

ARERUNGUÁ

 

Paso de las Piedras de Arerunguá

Carumbé

 

ARERUNGUÁ 
  

El Centro Poblado Rural

Paso de las Piedras

de Arerunguá

   

Centro Poblado Rural Paso de las Piedras de Arerunguá

 

     Está ubicado cerca del Arroyo Guayabos, entre la ruta Nº 31 y la Nº 26, a 175 km de Salto, próximo al límite con Tacuarembó.

     Arerunguá significa en idioma charrúa “lugar de los que perduran”, nombre que resulta por demás acertado si se recuerda que la zona de Arerunguá fue un bastión charrúa y artiguista en su lucha por la Provincia Oriental en 1815. En los potreros de Arerunguá, se levantó la primera bandera artiguista.

Origen e historia

     Paso de las Piedras de Arerunguá fue fundado en 1882, oportunidad en que don José Ordeix se estableció en el paraje con un comercio de ramos generales, junto a su esposa, doña Celestina Martínez quien había recibido por herencia de don Rufino Martínez los campos que conformarían el poblado y sus alrededores. A su impulso se creó el local donde funcionaron la primitiva escuela, la comisaría y el juzgado de paz. Sus sucesores –respondiendo a gestiones de vecinos- donan el predio donde en 1932 se erigió la nueva escuela, en oportunidad de celebrarse los 50 años del pueblo. Allí demostró sus primeras destrezas con la fusta Irineo Leguísamo, de quien toma el nombre la actual Escuela Rural Nº 38. Escuela N° 38 “Irineo Leguísamo”. Maestra Cristina Silva. 13 alumnos.

 

Escuela N° 38 “Irineo Leguísamo”

 

    Desde 1900 a 1908, la “Casa Ordeix” es arrendada por la firma Echeverry; entre 1908 y 1916 gira bajo la razón social “Rubio y Alonso” (abuelo y padre de Marco Alonso Rubio, conocido hacendado de la zona de Cañas). Entre 1916 y 1920 se hacen cargo de dicho comercio los hijos de su fundador, Rufino y Rogelio Ordeix Martínez y desde 1920 a 1946 Jorge Ordeix Martínez y Gonzalo Arial Alonso. A partir de ese último año pertenece a Heralio Perdomo (anteriormente asociado a Perdomo, Dutra y Cía).

     El espíritu constructivo se pone de manifiesto con motivo de las obras iniciadas al cumplirse los 75 años de la fundación. Es de destacar la colecta policial encarada por la Comisión de Cooperación Policial y Pro-Mejoramiento Vecinal, fundada en 1953 por el entonces Jefe de Policía Cnel. Pedro Onetti y el Comisario de la Seccional don Tolentino Coelho. Con lo recaudado se inició el local de la Comisaría, en 1957, en un predio de 5 hectáreas. –con su acceso y alambrados- cedido por los hermanos Ruben y Gladys Ordeix Trindade, en cumplimiento de una aspiración de sus mayores. En oportunidad de estos festejos se coloca la piedra fundamental de la policlínica, que pasará luego a funcionar en predio cedido por Heralio Perdomo. También se destina un funcionario para oficina de correos, aunque por ese entonces aún no contaba con un local.

     En 1958 fue erigido un monolito recordatorio de la calzada del paso, el que fuera inaugurado por el Arq. Armando Barbieri y don Juan Gestoso, en ese momento Jefe de Policía de Salto; junto a los señores Jorge Ordeix, Gonzalo Arias, Heralio Perdomo y Víctor Olivera, entre otros.

 

Arriba, calzada casi inexistente en el Paso, hacia 1958  Abajo, inauguración del Monolito con la presencia de Arq. Armando Barbieri (Concejo Departamental de Gobierno) y Don Juan Gestoso (Jefe de Policía)

Arriba, calzada casi inexistente en el Paso, hacia 1958

Abajo, inauguración del Monolito con la presencia de Arq. Armando Barbieri (Concejo Departamental de Gobierno) y Don Juan Gestoso (Jefe de Policía)

 

El cuartelillo

 

Campo Militar N° 3

 

     En el año 1970 se formó el Cuartelillo, en el Campo militar N° 9, ahora N° 3, en la que fuera estancia de Otilia Ferreira de Maldini.

     Buscando petróleo en Arapey se encontró agua termal. Como el predio era militar se le permutó a la intendencia para que explotara las termas. Y esta le cedió el predio cerca de Vera (donado por la Sra. Otilia Maldini) donde se transformó una estancia en el Campo militar 3. El ejército lo utiliza para cría de ganado y ocasionalmente para maniobras. Está a cargo del Jefe Mayor Mario Monzón.

(Información brindada por el Ing. Agr. Luis Guarino).

 

Irineo Leguísamo

“Estrella rutilante de la fusta de América”

Por Stelio Monetti

 

     Todos los adjetivos y apodos se han utilizado para hacer referencia a la figura inigualable del más grande de los látigos: el Maestro, el Pulpo, el Hombre, Manos de Seda, el Fenómeno, el Jockey del Siglo, el Centauro Maravilloso, el Eximio, el Monstruo, la Fiera, el Rey de la Pista, la Aplanadora, la Pantera, figuran en la lista de los numerosos calificativos.

     Legui, el legendario Legui, el jockey sin par de todos los tiempos, el salteño de las hazañas sin precedentes, no podía quedar al margen de las páginas de este Álbum, que encierra aspectos fundamentales de la historia de Salto.

     Un peoncito nacido el 20 de octubre de 1903 en la 5ª sección departamental hacía de vareador allá por sus pagos, en Paso de las Piedras de Arerunguá, protegido de don Rafael Martinez. Era Irineo Leguisamo, hijo de Tomasa Leguísamo y nieto de Nicasia Leguísamo, que a comienzos de 1917 fue traído a Salto para cumplir tareas de peón y vareador en el Hipódromo Salteño con caballos de los Martínez, que tenía a su orden don Pedro Guillén. Por entonces era jockey en Salto José Bordón, más tarde amigo íntimo hasta estos días, de Leguísamo.

     Poco más de dos años estuvo Legui en Salto. Pocas veces corrió como aprendiz y sólo una vez pudo ganar. Don José Bordón cree que fue Mentirosa, el animal que Leguísamo llevó al triunfo en nuestro hipódromo.

     Después, el peoncito, el aprendíz, marchó a Maroñas. Corría 1919 cuando lo llevó don Pedro Guillén, que por entonces había "copado" la plaza maroñense.

     “Allá en Salto conocí un botija que corre como los ángeles…” había dicho don Pedro.

     Y aquello que fue corno una profecía, poco tiempo después se cumplió, porque Legui corría como un ángel...

     Pero antes de sus triunfos, Irineo sufrió una desilusión tremenda. Debutó en Maroñas con Mascotón y llegó último a 150 metros del ganador. Fue tan pésima la impresión recibida por lo que hizo Legui en el debut, que lo alejaron de Maroñas por inútil. Corrió en Florida y tiempo después volvió al "circo" capitalino. En 1920 ganó tres carreras, al año siguiente triunfó 75 veces y en 1922 había ganado 60 carreras cuando el 20 de agosto cruzó el "charco" para debutar en Palermo, escenario de sus grandes hazañas y convertirse en el rey de la estadística.”

     (Voz de la tierra y el hombre, Salto, 1962)

     Irineo Leguísamo murió en Buenos Aires, el 2 de diciembre de 1985.

 

Irineo Leguisamo en 1919, con su amigo José Bordón poco antes de su debut en Maroñas.

Irineo Leguisamo en 1919, con su amigo José Bordón
poco antes de su debut en Maroñas.

 

Leguisamo

Peón, nada más que peón, por bien de males.
Nació en Arerunguá. Fue su primera
devoción la del campo, la estanciera,
en paisajes de agrestes pastizales.

El vio con ojeriza la montura,
y un metro y medio alzado desde el suelo,
subió hasta el pingo que se hallaba en pelo
para no descender de esa postura.

Peón, nada más que peón, por bien de males.
Pero es de los bravos orientales
que refleja el honor a su manera.
Maroñas y Palermo son su historia,
porque levanta al peso de su gloria
un corazón, un pingo, una bandera.

(José A. Murga, Salto, el hombre y el paisaje, Salto, 1956.)

     



     

La Batalla de Guayabos 1815, Arerunguá

     A principios de 1814 Artigas y sus hombres se separaron del sitio de la ciudad de Montevideo (dominada hasta entonces por los realistas españoles), indignados por el trato que el gobierno unitario de Buenos Aires daba a las demás provincias. Cuando Montevideo cayó en poder del Directorio el general Carlos María de Alvear se negó a entregarla a los orientales. Ya desde antes, las fuerzas de Artigas se enfrentaron con las del gobierno central en varias batallas menores, que les permitieron a los primeros controlar Entre Ríos y Corrientes.

     Varias pequeñas divisiones del ejército directorial intentaron derrotar a los federales en la Banda Oriental, y el 4 de octubre el coronel Manuel Dorrego derrotó a la fuerza más importante de los federales en la batalla de Marmarajá, cerca de la frontera norte, obligando a su jefe, Fernando Otorgués, a huir hacia el Brasil. Alvear creyó que había terminado con la insurrección y ordenó que sus fuerzas se trasladaran hacia Buenos Aires. Pero pronto Otorgués regresó y Artigas se mantenía fuerte en el noroeste de la Banda Oriental.

     Dorrego tuvo que hacer varias campañas por el interior de la provincia, hasta que, en los primeros días de enero, marchó hacia el campamento central de Artigas en el arroyo Arerunguá, cerca del río Uruguay.

Desarrollo

     La batalla sucedió en el arroyo Guayabos, afluente del Arerunguá, el 10 de enero de 1815, entre los 800 hombres de Dorrego y los alrededor de 1500 de Artigas, cuyas fuerzas eran mandadas por Fructuoso Rivera.

     Al iniciar las acciones, el ala derecha del ejército directorial, soldados del Regimiento de Granaderos a Caballo al mando de Juan Lavalle, lograron alguna ventaja sobre los montoneros orientales. Pero varias de las unidades de Dorrego se pasaron a los federales, y así estos lograron resistir el ataque.

     La mayor parte de las fuerzas del Directorio huyeron, salvo los granaderos y la escolta de Dorrego.

Consecuencias

     También los directoriales de Entre Ríos fueron derrotados y el director supremo Alvear ordenó abandonar la Banda Oriental. Las fuerzas directoriales saquearon Montevideo, llevándose todo el armamento y dinero de la ciudad, además de su imprenta, dejando a Otorgués entrar en la ciudad. Durante el mencionado saqueo, soldados directoriales volaron el polvorín de la capital oriental, provocando la muerte de un centenar de civiles. Poco después, Alvear ofreció a Artigas la independencia de su provincia, que el jefe federal rechazó indignado.

     La batalla de Guayabos significó la liberación de la Banda Oriental de la dominación directorial e inició el período de máximo poder de Artigas. Fue el germen de la independencia de Uruguay, que se concretaría doce años después, en 1828. Al no haber solucionado la cuestión federal, fue un eslabón más en las interminables guerras civiles que dividieron a la región del Río de la Plata en el siglo XIX.

     Al regreso a tierra oriental, en octubre, Artigas se detiene en Puntas de Valentín, y luego en Corral de Piedras, antes de reincorporarse al sitio de Montevideo. Pero sus conflictos con el gobierno bonaerense en 1814, lo llevan a abandonar el sitio y vuelve a tierra salteña. En Belén se pone en contacto con los jefes de Ente Ríos y Corrientes, y al saber que el gobierno porteño lo ha declarado traidor y puesto precio a su cabeza, Artigas entiende necesario marcar la diferencia entre los Pueblos Libres que se hallaban bajo su protectorado y los otros que seguían la política del gobierno porteño.

 

Primera versión de la bandera de Artigas

Primera versión de la bandera de Artigas

 

     Es así que el 13 de enero de 1815, hizo flamear por primera vez en su Cuartel General de Arerunguá, la Bandera de los Pueblos Libres, disponiendo que "En todos los Pueblos Libres de aquella opresión se levante una igual a la de mi Cuartel General: Blanco en el medio, azul en los dos extremos y en medio de estos unos listones colorados signos de la distinción de nuestra grandeza, de nuestra decisión por la República y de la sangre derramada para sostener nuestra Libertad e Independencia".

 

Paso de las Piedras de Arerunguá

Por Montiel Ballesteros

 

Montiel Ballesteros
Adolfo Montiel Ballesteros

 

     Montiel Ballesteros describe en un cuento un pueblo, Santa Ernestina, que casi con seguridad debe ser el nombre primigenio de Arerunguá. En el desarrollo de la acción refiere que “nos corrimos por el lado izquierdo del “Paso de las Piedras de Arerunguá”. Los detalles valen también como descripción de un pueblo plural. Comienza así: “Era yo escribiente en la Comisaría de la Sexta Sección del Departamento del Salto y subordinado, en consecuencia, de don Julián Ortiz, el primer comisario, paisano apuesto, con fama no desmentida de suertudo don Juan gaucho, de botas, golilla y bombacha.

     Nuestra jurisdicción, pacífica, estaba compuesta por grandes predios dedicados a la ganadería y aquella aldeíta de una sola calle donde cabían, holgadamente, la herrería y carpintería, el almacén enciclopédico- única casa de material, - una fonda criolla - de las del clásico charque y los bifes a caballo, una zapatería y el añadido del barbero guitarrista, conversador y pintoresco - aunque no hasta el extremo del que nos pintara Carlos López. A esa calle huérfana, ancha, de piso natural, que corría entre los grisáceo-amarillentos edificios chatos,  adornada por un frondoso y decorativo ombú a cuya sombra dormían las siestas los indígenas, -se daba en llamar “Pueblo de Santa Ernestina”, no faltando paisano viejo y dicharachero que con su ingénita agudeza hiciera un feo juego de palabras con el sagrado nombrecito.”

     (La Trampa, Cuentos uruguayos, 1922.)

 

EL ARERUNGUÁ

Por Montiel Ballesteros

     “Magnífico, formidable, seguro de su marcha y su destino, el Arerunguá corre entre un doble festón de verde y mórbido bosque, entre barrancas erizadas de raíces, sobre las cuales trepan los crespos culantrillos decorativos. Cuando niños nos bañábamos o zambullíamos en su linfa oscura, rezumante de un tónico perfume vegetal, de tierra sana y virgen, siendo nuestro placer, salvaje e ingenuo, su mejor canto. Para acunar los cuerpos leves de los nadadores, se volvía manso y plácido en su valla de sarandíes, bajo los frescos sauces que mojaban sus cabelleras lánguidas en su lomo líquido. Su vado difícil, el Paso del Potrero, se mezquinaba como se encogen los redomones cosquillosos.

     A veces corría roncando amenazas; trastocaba el orden de sus hoyos y sus remolinos, mientras los dos brazos del callejón que -en secreta alianza- se daban la mano por abajo del agua, componían riendo un barro pegajoso, que se empinaba hasta la maza de los vehículos y, cuando pasaba una tropa, chupaba como ventosas las panzas de las bestias, intentando cobrarse el peaje. Allí se preparaban los "peludos" más famosos; pero cuando el Arerunguá crecía, maneaba en realidad a los viajeros y los animales, trababa las ruedas de las carretas y embaraba las ágiles y coloridas diligencias. Se hacía respetar.”

     (El Arerunguá, Fábulas, Montevideo, Editorial Ciencias, 1946).

     
   


     

Paraje Carumbé

 

Paraje Carumbé

 

     La zona se llama “Carumbé” por el cerro que se encuentra allí, dicho nombre en guaraní, significa “caparazón de tortuga”. Cuenta con un destacamento policial, encargado de hacer control de ruta, guías ganaderas, recorridas por toda la zona, etc. Y una escuela, la número 73, cuya matrícula el año 2015 es de 9 alumnos. No existe pueblo en las inmediaciones de la escuela siendo los más cercanos Paso de las Piedras a una distancia aproximada de 20 km y Paso Cementerio, a 26 km.

     A un kilómetro y medio de la escuela se encuentra la policlínica, con un médico de ASSE que concurre una vez a la semana y del C.A.M. una vez cada 15 días.

     Quizás lo más representativo de la zona sea su local de remates ganaderos, “Local Carumbé, lugar de reencuentro de las familias donde se brinda servicio de cantina, se hacen concursos ovinos, yerras y carreras.

 

La zona se llama “Carumbé” por el cerro que se encuentra allí

 

Escuela

 

La escuela rural N° 73

 

      La escuela rural N° 73 está ubicada en la Ruta 31, km 145 y comenzó a funcionar en marzo de 1950. Desde el año 1995, se comienza con el régimen de pupilos. En principio la idea era acompañar a las docentes para que no se quedaran solas. Y luego la propuesta se volvió una necesidad de los padres que solicitaban alojamiento por días de lluvia, y por las distancias que no permitían tener continuidad en la asistencia.

 

Paraje Carumbé

Por el Esc. Luis Zaldúa

     El Local Carumbé fue fundado por mi Padre Beltrán Bolivar Zaldúa Castro en el año 1959 luego de las inundaciones de ese mismo año. Fundó el mismo en torno a su casa de comercio de ramos generales “Casa Zaldúa” ubicada en el kilómetro 144 de la ruta 31. Al poco tiempo se transformó en el principal centro de ventas ganaderas del este de Salto, con influencia sobre las zonas vecinas.

     Tras la muerte de mi abuelo Lorenzo Leopoldo Zaldúa Castrillón ocurrida en 1944, y habiendo trabajado con él desde sus nueve años, mi padre continuó por el camino iniciado.

     El abuelo, junto con sus primos Lauro y Manuel Castrillón, se habían instalado con el comercio en el año 1918 con la firma “Castrillón y Zaldúa”, continuando solo al frente del comercio desde 1929. Ese primer local estaba un kilómetro más adelante del actual.

     Fue un muy importante comercio de la zona hasta 1982, que abarcaba ramos generales, agencia ANCAP, barraca de frutos del país, tienda (en la que buena parte de la ropa que allí se vendía, era confeccionada por mi madre en su modesto taller allí instalado) y el Local de Ferias ganaderas.

     Siempre fue un centro muy importante por su ubicación sobre la ruta y cercano a los demás poblados, como ser: al Sur- Paso de las Piedras de Arerunguá, El Tapado (pueblito hoy ya desaparecido), Cerros de Vera, Cañas- al Oeste- Paso de Potrero, Paso Cementerio; al Norte Sopas, Cerro Chato, Toro Negro, Mataojo, Pueblo Quintana y al Este- Corral de Piedras y Pepe Núnez.

     La idea de mi Padre al fundar el “Local Carumbé” era que este fuera además de un centro de negocios, sede de la mayoría de los eventos de la zona, ya sea culturales, sociales, políticos y empresariales, siendo utilizado sin costo alguno para diferentes eventos e instituciones.

     La policlínica tuvo su primer lugar de funcionamiento allí, lo mismo que la Sociedad Fomento “Basalto Ruta 31”.

     Era su intención además, que se constituyera en su entorno un Centro Poblado, donando además los predios de la Escuela número 73 (a la que fuimos todos sus hijos), así como también el Destacamento Policial.

     Existe aún allí en nuestra casa paterna junto al local una importante colección de piedras indígenas y cosas antiguas propias del campo.

 

Paraje Carumbé

 

 

 

       
 

 

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