Taller Literario de Paysandú

El Taller literario de Paysandú se inició en 1991 con la orientación de Leonardo Garet. Dependía del Ministerio de Educación y Cultura y de la Intendencia Municipal de Paysandú. Desarrolló sus encuentros en la Casa de la Cultura y tuvo la invalorable comprensión de quien era entonces el Director de Cultura de Paysandú, Don Agustín Lombardini.

El Taller de Paysandú debe ser de los que más actividades ha desarrollado a nivel de todos los talleres del país. Fue un centro de referencia y nada menos que en una ciudad que tiene una nutrida actividad cultural. Organizó eventos, recitales propios y de autores invitados, conferencias y concursos literarios con importantes premios. Pero interesa destacar aquí, su producción literaria. Llegaron a presentar libros, dar recitales o brindar conferencias: Marosa di Giorgio, Miguel Ángel Campodónico, Tomás de Mattos, Guillermo Lopetegui, Lauro Marauda, Hebert Benítez Pezzolano, Juan Carlos Legido, Elbio Rodríguez Barilari, Washington Benavides.

Integrantes del taller, en 1994 
Integrantes del taller, en 1994

 

La primera publicación Taller literario de Paysandú (1994), incluyó los nombres de María del Carmen Aquino, Mario Mele, Ana María Brum, Dora Ruiz de Childs Margarita Parada, Carolina Lasaga, Lucio Mota y Raquel Minoli. En el prólogo expresa Leonardo Garet: "El libro es un aleph, un punto en el cual convergen todos los puntos. Y en este caso la imagen se multiplica porque es un libro de varios autores. Múltiple e inabordable en los propósitos personales que animan a cada una de las secciones, el Taller literario de Paysandú muestra un nivel de exigencia en el plano pertinente: sus autores comparten la convicción que la creación literaria es algo más que un desahogo". En 1995 el Taller publicó La chimenea roja, donde se mantienen María del Carmen Aquino, Ana María Brum, Dora Ruiz de Childs, Mario Mele y se producen las incorporaciones de Sonia Bruno y Jorge Jesús.

En 1997 llegó el tiempo de A las 7 p.m. Según el Orientador del Taller en estas páginas se encuentran las voces de Mario Mele, con agudas intuiciones de rara intensidad; Sonia Bruno, con un idioma que no se traduce a poesía porque nace naturalmente siéndolo; María del Carmen Aquino para quien poesía es una cosa con la magia; Dora Ruiz de Childs, envuelta en su memoria; Ana María Brum, dejándose llevar en un discurrir de amor y Jorge Jesús, con significativos instantes de comunicación de animales y hombres.

1998 es el año en que cuatro integrantes del Taller de Paysandú publican sus libros individualmente.

La Publicación Nº 1 le correspondió a María del Carmen Aquino, con Versos con sueño. Pocos libros de alguien que se inicia, tienen logros tan definitivos como este. Se trata de una verdadera apuesta por la dicción depurada, por la imagen brillante y el pensamiento profundo. María del Carmen es, además, una eficaz cuentista que avanza en la preparación de un libro de narrativa.

La Publicación Nº 2 correspondió al libro Mi libro es una casa, de Sonia Bruno. En la presentación el Prof. José Luis Guarino pronosticó: "Esta casa va a ser muy duradera porque tiene buenos materiales". Y en la contratapa del libro se lee:" En algunas de sus infinitas formas el amor cabe, en este caso, en el pasado y en el presente, y además, en la energía que mueve al mundo. El vestido del amor, con acertadas imágenes y musicalidad, se agita tanto en términos de ciudad, como de mar y campo".

La publicación Nº 3 es de Jorge Jesús y su conjunto de relatos titulado Ventanas del laberinto, llamados en la presentación del libro "relatos del bien vivir", realiza una eficaz integración al mundo animal, en comprensión nacida de la observación.

El año 1998 el Taller de Paysandú cierra sus actividades con la presentación de la Publicacón Nº 4, correspondiente a Los ojos del cuarto, de Mario Mele, cuyas condiciones para la poesía fueron reconocidas tempranamente por autores tales como Ricardo Pallares, Guillermo Lopetegui y Juan Carlos Legido.

"Los ojos del cuarto -dice su contratapa-, tienden líneas desde distintos ángulos y forman el laberinto que se despliega ante nuestros ojos. Esta poesía de lo inexpresable, busca resolverse en una forma sencilla que puede ser la de una carta".

Mario Mele con un claro sentido de pertenencia a la poesía, intenta que ninguna palabra pueda manchar esa relación pura que mantiene con el mundo de las intuiciones. Es poeta sin necesidad de decirlo con un libro.

Ana María Brum y Dora Ruiz publicaron en 1999 un libro en conjunto, titulado Dos voces, donde "van unidas dos amistades que confluyen en la literatura. Pero también, dos caras del amor".

María del Carmen Aquino y Mario Mele siguieron sus trayectorias individualmente. La primera publicó Canción lejana, en el año 2000 -libro entre antológico y nuevo-, y Mario Mele La camena en 1999 y Café negro en 2003. Lo dijo José Luis Guarino en la contratapa de este último: "Mario Mele apresa en condensado lenguaje, en tono de confidencia epistolar las más veces, la clave de lo momentáneo -ese viejo rito que conduce a la fugaz ebullición de la carne-, y la proyecta a lo perdurable".

Es de hacer notar que la ausencia de Agustín Lombardini fue demasiado notoria porque quien le sucedió no tuvo el mismo espíritu amplio, ni tampoco su capacidad para jerarquizar las actividades culturales.

El Taller de Paysandú se mantuvo y mantiene unido como grupo a pesar de que a fines del año 2000 cesaron las visitas del orientador y por lo tanto las reuniones semanales. Actualmente los participantes iniciadores: Mario Mele, María del Carmen Aquino, Dora Ruiz de Chils y Ana María Brun -e Hilda Bartaburu, que se integró en los últimos tres años del Taller-, continúan conformando un grupo que comparte intereses e inquietudes. Su participación en esta Página es el mejor testimonio.

       
 

 

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