
no logré que viniera el sueño
a eso de las 3 de la mañana,
ni los perros mordieron la noche
a esa hora cuando mueren los perros,
por eso te traje por el techo
al rincón del cuarto,
al lugar por donde perdemos los ojos
para encontrarnos,
a eso de las 3 y media
giré sobre un costado y pisé la noche,
a eso de las 3 y media
cuando las piernas se desatan,
al medio de la cama cayeron los ojos
buscando las caras...