
La noticia no es nueva. Hace ya algún tiempo que la obra fue presentada, y está a disposición de los lectores en nuestro país y en el exterior.
Porque Horacio Quiroga es uno de los autores más difundidos, y aquel cuya personalidad y creación literaria fascinan a las multitudes. De cerca y de lejos.
El tiempo transcurrido de la aparición de los Cuentos Completos, todos ellos anotados, nos ha permitido una relectura de los textos, enriquecidos con las aclaraciones correspondientes.
La impresión que queda, es que por primera vez, un emprendimiento editorial deposita en manos de sus lectores, a un Quiroga de cuerpo entero.
En efectos, hasta ahora, han sido -eso sí, abundantes- las publicaciones parciales: alguna obra en particular, o una selección de cuentos, o alguna novela. Cuando se han publicado los cuentos completos, han sido sin las anotaciones necesarias.
Nunca, como ahora, se habían dado a conocer sus Cuentos Completos, debidamente anotados. Era una tarea pendiente, ya que Quiroga utilizó en sus narraciones, vocablos propios de la región en que ubicaba a sus personajes, o palabras de uso restringido a determinadas actividades o profesiones, y que han perdido vigencia o no la tuvieron nunca en lengua académica.
El mismo prologuista y anotador, señaló la importancia de un diccionario guaraní, que recibió en obsequio, poco antes de decidir al trabajo a que hacemos referencia.
Nadie como Leonardo Garet, quiroguiano empedernido, para asumir este emprendimiento, en cuya introducción condensa la sabiduría expuesta en numerosos trabajos anteriores, y en cuyas notas a pie de página concreta un gigantesco esfuerzo de investigación.
Con lo cual, los volúmenes editados por Ediciones Cruz del Sur y Banda Oriental, presentan todos los textos del mayor cuentista de América luciendo en su plenitud, para comprensión y goce de estudiantes y lectores en general.
El Pueblo, Salto, sábado 28 de setiembre de 2002.