Con la luna

Luna mía, luna mía,
hermana sentimental,
tú, que conoces mi mal,
escucha esta letanía.

Cuando tu luz blanca y fría
armiñe su ventanal,
dile a la novia ideal
que la adoro todavía.

Y si acaso se importuna
con mi recuerdo, la ingrata,
tú que eres tan buena, ¡Luna!

para calmar mi aflicción
clávale en su corazón
tu agudo puñal de plata.

 


Otros poemas


 

Con la luna
Proemio 

Santa madre poesía,
mi divina señora,
sé la noble guiadora
de la locura mía.

Dame luz y armonía
y sé como una aurora
en mis versos, señora,
santa madre poesía.

Pon en mi alma triste
la alegría que existe
bajo el sol donde moras;

que yo seré contigo
humilde y buen amigo
hasta el fin de mis horas.

 


 

Puñal antiguo

Este puñal de acero toledano,
con el pomo de artística factura,
bajo el gobierno de nerviosa mano
brilló una noche de fatal locura.

Fue el arma de un poeta cortesano
que en un valiente arrojo de bravura
en enemigo corazón villano
hundiólo hasta la misma empuñadura.

Hoy en mi mano el puñal es algo
caballeresco, es un recuerdo hidalgo
de aquella edad romántica y divina,

lejana ya, pero, que aún perdura
su historia de grandeza y de locura
en el alma de la raza latina.

 


  

Aniversario

No son rosas de fuego
ni nubes del crepúsculo
ni exuberantes frutas tropicales.
Hay algo desgarrado en su contorno:
su naranja encendido como un grito
Y un infinito amor.

Son las dos alas
de una pequeña mariposa trémula
sobre los muros grises de Katovice:
las pintó un niño checo
-o como decían ellos, un judío-
el día en que cumplió catorce años.

Pintó la mariposa,
la miró levantar su hermoso vuelo,
y escribió en su cuaderno
palabras de alegría y esperanza;
una hora más tarde
fue llevado a la cámara de gas.

 


 

Ego

Voy cruzando la vida sin dolor y sin pena
no me arredran los males, no me hiere el dolor.
Nací esquivo, y camino con la frente serena
por la senda gloriosa de la paz y el amor. 

La mujer es mi musa, ella el alma me llena
de exquisita ternura con su amor bienhechor;
y su canto es el canto que en mi flauta resuena
como un lírico y suave canto de ruiseñor.

Amo el vino embriagante y los floridos rosales
A la suave pureza de los lirios  liliales;
amo el sol…y en la noche a la luna silente,


que parece dormida sobre el cielo profundo,
extraña para todos los placeres del mundo,
esperando algún beso de misterio en la frente

 


  

 

 

       
 

 

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